A juicio del parlamentario, es necesario que el nuevo presidente estadounidense sostenga un acercamiento con nuevos líderes políticos venezolanos, considerando la necesidad de encontrar una solución a la aguda crisis que padecen millones de familias, por causa de la ineficiente gestión de Nicolás Maduro y la coyuntura política que se ha extendido desde el inicio de su mandato, y que se ha intensificado a causa de las sanciones. “El 20 de enero toma posesión el nuevo Presidente de EEUU, no deberíamos permitir que los radicales hagan lobby. Debemos influenciar para lograr finalmente que estas sanciones, que han empobrecido a nuestro pueblo, sean levantadas con carácter de urgencia”, opinó.